El amor esponsal cristiano sólo se conoce con el corazón

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Año 2008 - nº 15

Benedicto XVI

Mensaje de Benedicto XVI al Congreso Internacional por el 40º aniversario de la "Humanae vitae" de Pablo VI. 

A Mons. Livio Melina, Presidente del Pontificio Instituto "Juan Pablo II" para Estudios sobre Matrimonio y Familia.

He recibido con alegría que el Pontificio Instituto del que Usted es Presidente y la Universidad Católica del Sagrado Corazón han organizado oportunamente un Congreso Internacional con ocasión del 40° aniversario de la publicación de la encíclica Humanae vitae, importante documento en el que es afrontado uno de los aspectos esenciales de la vocación matrimonial y del específico camino de santidad que se sigue de ella. Los esposos, en efecto, habiendo recibido el don del amor, están llamados a hacerse a su vez don al uno para el otro sin reservas. Sólo así los actos propios y exclusivos de los esposos son verdaderamente actos de amor que, mientras los unen en una sola carne, construyen una genuina comunión personal. Por tanto, la lógica de la totalidad del don configura intrínsecamente el amor conyugal y, gracias a la efusión sacramental del Espíritu Santo, se convierte en el medio para realizar en la misma vida una auténtica caridad conyugal.