Humanae vitae: una esperanza para la familia

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COLECCIÓN AULA MAGNA - Año 2018 - Nº 42
Humanae vitae: una esperanza para la familia
P. José Noriega
Celebración de la Virgen de Fátima
Universidad Católica. Valencia, 14 de mayo de 2018
Cuenta Plutarco en su obra Vidas paralelas la historia que vivió el general Pompeyo en un momento de la Urbe en el que faltaba el grano. Roma perecía de hambre. Enviaron a Pompeyo a África en busca de trigo. Y cuando ya tenía en el puerto las naves cargadas, los marineros no querían zarpar. Pompeyo les increpó, pero la marinería le hizo ver que la mar estaba agitada, que el viento era recio, que había peligro de naufragio: demasiado riesgo, ellos querían vivir. Pompeyo tuvo la feliz idea: saltó a la nave, comenzó a cortar amarras y desafió a la marinería: “Navigare necesse est. Vivere non necesse est” . Los marineros se miraron sorprendidos unos a otros y de un golpe saltaron a las naves, levaron anclas y zarparon para Roma. ¿Qué es lo que entendieron de aquella frase feliz? Lo que entendieron es que el sentido de la vida es más grande que el vivir: el sentido de su vida era ser marineros y eso era más grande que el vivir. Si Roma perecía y ellos salvaban su pellejo, ¿qué sentido tendría su vida?