El camino hacia la santidad en el matrimonio: esposos y santos

hombre mujer
Año 2017 - Nº 31 - Noviembre
EL CAMINO HACIA LA SANTIDAD EN EL MATRIMONIO: ESPOSOS Y SANTOS
Mª Amparo Villalta Ramón y Franciso Moya Pámpanas
 
Introducción
1. El plan de Dios y la vocación al amor
2. El plan de Dios en su plenitud: los santos
3. El camino hacia la santidad conyugal
4. Conclusión: caridad conyugal

Si los cristianos nos paramos a pensar para qué estamos en este mundo, a qué aspiramos, nos responderemos a nosotros mismos que queremos SER SANTOS. Todos tenemos en común un gran anhelo de felicidad, nuestro corazón no se llena con nada. Ya nos lo decía San Agustín: “Venimos de Dios y nuestro corazón no estará colmado hasta que vayamos a Él”.

Recientemente se han celebrado los 50 años de la clausura del Concilio Vaticano II, en el que se hablaba de la santidad como la vocación última a la que estamos llamados cada uno de los bautizados.

Pero todavía hoy, la mayoría de la gente piensa que la santidad es algo reservado a unos pocos, principalmente a personas consagradas. Es algo que no terminamos de creer posible para un matrimonio.

Para los esposos, el camino hacia la santidad es tarea de dos, puesto que los dos somos una sola carne. Estamos llamados a la comunión esponsal, que es al mismo tiempo comunión con Dios.
En nuestra experiencia como matrimonio hemos visto claro cómo Dios es quien nos ha unido, quien fortaleció mucho más nuestro amor en el sacramento del matrimonio y de quien nos hemos fiado, sabiendo que Él llevará a término la promesa de felicidad que puso en nuestros corazones.